Entremeses
En nuestro Espacio Teatral, cada función es una experiencia única que despierta emociones y provoca reflexiones. Nuestras propuestas son un viaje a través de la creatividad, donde cada actuación cuenta una historia que resuena en el corazón. Únete a nosotros para vivir momentos inolvidables y sumérgete en el arte del teatro. Al ser parte de nuestra comunidad, tendrás la oportunidad de descubrir la magia que se despliega en cada representación y cómo el teatro puede transformar nuestra visión del mundo.
LAS NOCHES DE GOYA
LAS NOCHES DE GOYA (parte 1ª, escena 1ª)
Se inicia la sesión saludando los tres actores a los allí congregados.
Seguidamente se da paso a la presentación de cada uno de los actores que van a participar en esta primera parte.
Goya: Yo soy Francisco de Goya y Lucientes nací en Fuendetodos el 30 de Marzo de 1746, y vi. La muerte en….bueno eso os lo contare mas adelante…., de oficio pintor y retratista, de vocación filosofo y aprendiz de la vida. Aunque queridos amigos unos me ven como pintor Romántico, otros de la Corte y otros…. de esos otros casi prefiero ni hablar (gestos con las manos, lanzando el tema para atrás)
Duquesa de Alba: Yo soy María del Pilar Teresa Cayetana de Silva Álvarez de Toledo y silva-Bazán….aunque abreviemos amigos y llamadme con confianza, Cayetana (voz aspirada), nací allá por un 10 de Junio de 1762 y de mi final en 1802…. Poco se puede decir…. gesto en broma). Vengo de una familia cargada de gestas como Flanes o Portugal por citar alguna…. voz de presuncion…… y de probada lealtad a los Reyes, nobles pero que muy nobles en esta Corte.
Fernando VII: Yo soy Fernando de Borbón y Parma nacido en El Escorial el 14 de Octubre de 1784 y abandone este mundo 1833……… me podéis llamar Su Majestad Fernando VII ¡¡¡¡¡ el deseado, el querido, el amado por su pueblo ¡!!!! (Con gestos de soberbia y en tono jocoso).
Con muchas ganas de ser Rey de poner a quien haga falta en su sitio….entre dientes…. Como a Godoy y a mi querido padre Carlos IV…. Que poca chicha en mente y que poca astucia por igual tenía cada uno.
¡¡¡¡Amigos, Pueblo y Súbditos………… LOS SIGLOS ME CONTEMPLAN ¡!!!!!!
—— El público en pie ——-
Nuestros tres actores con música de fondo inician una escena libre donde enseñan los pasos de protocolo y reverencia al publico, pasos de Corte, saludos de protocolo.
El público libremente se inicia máximo 5 minutos.
LAS NOCHES DE GOYA (parte 1ª, escena 2ª) año 1795
Frente a un lienzo, Goya se recrea dando algunos retoques a la pintura que esta diseñando a Cayetana, Duquesa de Alba. Mira fijamente el cuadro que esta terminando de corregir… hace gestos y silva como con tonos de pajaritos y otras aves y animales del bosque……
Desde la ventana se oye tronar, llueve con fuerza, Descargas eléctricas intensas. Rayos y truenos sonidos de agua que cae con fuerza inspiran a Goya……
Goya: Distinguidos amigos, aquí me hallo en unos retoquitos (voz de humor) cual oficio de artesano y dando luz a tantas secuencias de la vida…. Y de nuestro presente.
Sigue—-Permitidme, dadme licencia para que mi primer recuerdo sea para el infante Don Luis, Príncipe de las Artes, Gran mecenas de la cultura…. Los dos nos descubrimos je jeje….y en su entorno inicie mis pasos en estos laberintos tan difíciles del Arte…. donde abrirse camino no es solo cosa de talento……suspiro y exclamación con sorna. ….. ¿Y del oficio de Rey que os puedo decir ¿? ¡! …. Don Luis un futuro aspirante que por avatares de la rueda del azar no le toco tan alta distinción…. Pero en mi corazón y mi pensamiento Rey fue y será……… del Reino de las Artes!
——- Alguien entra, sorpresa yuuuuu quien soy ¡!!!!!! , tapa los ojos de Goya.
Goya. Tan dulces manos a rosas huelen, a escarcha… o mejor a las aves del paraíso…… ¿Cayetana, quizás?
Duquesa: ¿Vuestra ave del paraíso?
Goya: La principal, de colores y cromados divinos o de hadas en busca de su autor…. de su artista…. De su humilde servidor.
Duquesa: ¿Que decíais, Don Francisco ¿?
Creí oíros murmurar o mejor especular por esa boca que pinta tantos colores de España. (Voz seductora)
Goya. Matices señora
Duquesa: No pocas lagrimas, generáis en vuestra ave del paraíso…. (Con musicalidad subiendo el tono)
Goya: Por lo poco bueno y pongamos por lo mucho regular por no mencionar lo malo…..jeje…. Las lagrimas que me da, nuestro Reino Quijotesco de la Imaginación, quien no corre en la corte vuela…. (haciendo gestos de ir a tomar el vuelo)
Duquesa: Que altos pensamientos, Don Francisquito, quizás no sean para esta humilde dama, deseosa de aventuras de caballería, que vive en la mente de un pintor tan serio…. (Con broma, mirando su retrato que empieza a tomar forma)
Goya: soy su pintor, que por pequeño bien podía haber sido Francisquin si hubiese vivido cerca de Quevedo, Joyita si hubiese vivido en la Corte de Francia antes por supuesto de rodar cabezas…. ( haciendo gesto de ahorcado ) , aquí en España Goya, aprendiz de todo y cortesano picaron para los taberneros de Madrid.
Duquesa: Os veo retocando mi retrato—- dejadme ver —–con curiosidad —– no me pongáis muchas sombras (exclama con desden). Que me recuerden por la belleza, por mi elegancia —- casi dudando al acabar la frase—-
Goya: ¿de santa?
Duquesa: Que decís ¡!!! , de picante, que de picante y de sabores falto estamos, que prefiero sembrar la duda —– por cierto, como vos hacéis —– que pasar por bella “ave” —- tono chascarrillo—- ave claro esta de vuestro paraíso.
Goya: Pretendéis a caso que en vuestro retrato aparezcan como angelitos a los pies —– tono socarrón —– vuestro marido, la reina María Luisa, Godoy y hasta nuestro rey —-Goya imita la cara insulsa de Carlos IV—–
Duquesa: Pues nada mal estaría, gran idea, ya me veo los críticos dentro de un par de siglos cuando me estudien —– la duquesa con su flora y su fauna —- Risas de los dos.
Goya: Sois mi musa —— afirma con rotundidad.
Duquesa: ¿Musa? , si pintáis para Infantes, Príncipes y Reyes… todos son motivo de vuestra recreación y regocijo (con tono de sorna)…. Y por cierto, creo que el Rey os ha encargado unos frescos para decorar su Ermita de la Florida, supongo que para el rezo y el sosiego…. después de un duro dia…. de ocio y caza —– (voz de crítica y mofa) —– buen negocio Don Francisco.
Goya: Con estas manitas—- y la enseña —-con este olfato —- huele con intensidad—con estos ojos – marca el infinito—
(le corta la Duquesa)
Duquesa: Así como la cara es el espejo del alma y como mi artista se acerca a buen árbol que lo cobija —- refraneando con gracia —
Goya: ¿Esa mente calenturienta de Duquesa lírica y romántica, a donde quiere llegar?
Duquesa: Ya sabéis, a que me refiero, vuestros dibujos de la familia real —- ¡que menuda caricaturas! , solo cuento los días para ver ese lienzo, que humor —- y repite—que humor tenéis, cual entre col y col coláis lechuga…. les vais a hacer un retrato…..con posterioridad don Francisco…. (con mucha retranca)
Goya: Que humor a vos no os falta. ¿Insinuáis que pinto nuestros males y nuestra decadencia o nuestros miedos y nuestra poca visión de futuro?
Duquesa: Riendo, queréis decir que esos dibujos no representan una cara bobona, una boca de reina desdentada y mandona… solo falta que coloquéis al valido….
Goya: Señora (serio) el tiempo hablara, a mi así me habla el presente. Cuando el futuro hable, vos y yo ni lo veremos!!!! (Se lleva las manos a la cabeza)
Las noches de Goya (Parte 1ª, escena 3ª) año1814
—– Al fondo de la sala unos ruidos de alguien que canta
Goya: “con la a…. Canda Farnanda satama asaba pantalan—–con la i Cindi firnindi sitimi isibi pintilin …. Mientras Goya va recorriendo el pasillo y cantando con las diferentes vocales —— hasta que para frente a un despacho, se mira a un espejo y exclama —- como han pasado los años!!!!! , ya son trece desde que se fue la Duquesa…. Unas fiebres y plaf adiós para siempre…. El rumor quedo aquí presente … que si manos negras … que si alguien de la Corte la quiso despedir de este mundo ( con palabras de resignación ) … el caso es que marcho la duquesa con su secreto.
Toc, toc llama, al otro lado, Fernando VII, observa la calle y oye ruido de carrozas y caballos que pasan (sonido y algarada de mercado)
Suena música con tintes taurinos y por arte del sonido, comienza el rey a dar unos pases de un lado para otro, como si de un diestro de los ruedos se tratase y habla:
Liberte, fraternite, igualite… oh mon amour que palabras mas contundentes —- mientras hace efusivos gestos manuales y encendida mirada—–
—–dice: cuanto afrancesado, cuanto necesitado de alquimia napoleónica OH oh (exclama incidiendo) cuanto deseoso de salvadores ilustrados —– estos sabios que a montones parimos pretenden convertirse en el Oráculo de Delfos o la piedra filosofal. MAMARRACHOS (grita) música va bajando de tono…….
Toc toc nuevamente
Pasen (exclama Fernando)
Goya: Su majestad (con reverencias)
Fernando: Yo, el Rey, contadme Goya
Goya: Supongo que bien instalado y posado en Palacio, con la legitima monarquía restaurada, ¿verdad señor?
Fernando: ¿Preguntáis o interrogáis?
Goya: No majestad, afirmo con rotundidad, aquí de nuevo el tiempo vuelve a correr a favor de España y de su pueblo.
Fernando: ¿correr el tiempo? , ¿A dónde va tan deprisa? —— tono burlesco, mientras se toca un diente con un palillo—–
Goya: Permitidme, el tiempo (habla con fuerza) nos lleva al lugar de la justicia y de la verdad….donde el hombre desde siglos a querido caminar—– señalando el horizonte—
Fernando: Indicando la plaza del mercado, desde la ventana de palacio…. Observe al pueblo como camina feliz con su Rey — se oye murmullos de calle — algún vendo barato—–Si son felices — añade el Rey —- y yo desde aquí les protejo _– con las manos dobladas hacia el pecho y dando sensación de ave protectora—
Y continua—— no me negareis que mi suplantador, no podía ser mas grotesco, el pueblo le apodo Pepe Botella — exclama con ridiculización – algo de buen codo tenia ¡!!—–mientras imita la postura del borracho.
—sigue— mientras Goya atiende observándole con extrañeza —- por no llamarle José Plazuelas — mirad, mirad, señor Goya — le señala desde la ventana—- como han dejado la plaza, derribado hasta San Antonio.
Goya: Fue un error, un gran error, arrasaron con todo cuanto encontraron las tropas napoleónicas.
Fernando: Si, gran error, el pueblo quiere un Rey grande —afirma—.
Goya: Grande ¿? – tono de sorpresa.
Fernando: Si, deseado como yo, no impuesto sino legitimo….
—- le corta Goya—-capaz de coger la batuta, agarra los pinceles y hace como director de orquesta y diseñar, hace como que pinta en el aire—-sacar al pueblo del sueño de siglos, de la apatía, de la conciencia de lo imposible ————- silencio ¡!! , le corta Fernando—– ¿Apatía de que?
Goya: De no creer en si mismo, de no sentirse dueño…. (Con ganas)
Fernando: Todos son dueños de algo….digo yo… (Condicional).
Goya: De sus vidas…con rotundidad….
Fernando: Acaso vos Don Francisco, ¿no sois dueños?
—- sigue Goya como si no le hubiese escuchado la pregunta——
Un reto se os presenta, luchar contra la ignorancia, la desigualdad y la incultura de un pueblo.
—– suena de fondo una música de piano que acompaña la conversación —-
Fernando: Ah, ya os entiendo Don Francisco, pintor de corte de mi familia —-tono broma— sabéis donde esta la ignorancia ¿?… Vos pintáis contra la ignorancia y el abuso, entiendo—–sigue el tono—–
Goya: Si majestad y contra el aburrimiento, primo hermano de la vagueria, de la envidia y de las malas artes.
Fernando: Ahora os entiendo, ¿por eso cariturizais tanto, y os habéis permitisteis la insolencia de retratar de esa manera a mi familia? —– con cabreo e inquina verdadera——
Goya: Pintor, solo pintor y algo dibujante, de vocación contador de cosas en un lienzo Señor.—– afirmando ante una clara tensión entre los dos—–
Fernando: Pues cuente en sus lienzos como arrasaron y se llevaron todo los Bonaparte.
Goya: Ya conté majestad, el dolor de un pueblo que no quiere tiranos.
Fernando: Claro, ya estamos especulando — exclama—
Goya: Sobre todo que cada uno escape del mal destino de la pobreza, de su propio esperpento— asevera Goya—-
Fernando: Bla, Bla… palabras se las lleva el viento…. Miradme a mi que libre soy que hasta firme la Constitución de Cádiz —- tono de risitas en la voz—-
Goya: Mucho majestad.—– con el mismo tono—-
Fernando: Me gustaría veros a vos encajando a nuestro pueblo entre lo bueno y lo mejor, entre lo posible y lo imposible.—–sigue— vuestras palabras son de un gladiador del circo romano que desconoce las fieras ocultas a las que se a de enfrentar. — sigue subiendo el tono—- Vos os enfrentáis a un lienzo y en blanco, que creo que no os muerde —-con exclamaciones de faltarle al respeto—
Goya: —-con tono de cansancio y aburrimiento de la conversación—- a mi edad solo me sorprenden las mentes obtusas, los políticos sin ideales y——le corta el Rey—-
Fernando: Parad, parad….que me aburrís ¡¡¡¡!!!!! No os da derecho vuestra supuesta ilustración a adoctrinar a vuestro Rey—-sigue— no soy vuestro lienzo para que me deis luz como a una estrella del firmamento.
Goya: Las luces que tienen un tiempo y luego se apagan.
Fernando: (sin escucharle) Ser ilustrado, ser liberal, ser absoluto, ¿que mas da? ….si al final hay que gobernar—- comenta convenciéndose a si mismo—-
Goya: Ha inventado algo nuevo majestad ¿¿??? — con cierto tono de ridiculizar—-
Fernando: Hay que cazar ratones a un lado y al otro—risitas—-
Goya: Entiendo os referís que lo que por el día es blanco por la noche se torna oscuro…. Sois capaz de actuar con el mazo y con la pluma ¿¿?? —- le espeta con energía—-
Fernando: Mano dura, cuando sea menester, y veréis como hasta con los ojos tapados me seguirán. Mire sino donde acabo Godoy, por querer suplantarnos, el pueblo le dio lo suyo por traidor—- gestos con la mano de dar azotes—-
—-acompaña una música de Corte, Goya se despide sin afectos y se retira en silencio, mientras al fondo queda Fernando VII, —- Goya habla para si mismo— otro iluminado mas, y encima no es tonto ¡!! , solo el destino sabe el peligro que nos espera—- llevándose las manos a la cabeza—–
LAS NOCHES DE GOYA (parte 2ª, escena 1ª) año 1852
Suena la Marsellesa…. al fondo entra Eugenia de Montijo del brazo de su ilustre padre, acompañado por su prometido Napoleón III.
Saludan al público y van comentando entre ellos.
Paran cerca del altar mayor
Eugenia: Padre, padre contadnos— exclamación—
Padre: ¿Que os cuento?
— le corta Napoleón—
Monsieur, cual maravilla ¡!
Eugenia: Contad a mi prometido sobre este lugar tan bonito donde estamos.
Padre: No canséis a vuestra excelencia.
Napo: oh no monsieur —-con gesto amable—- es grandioso, es bello —recorriendo el sitio.
Eugenia: ¿os cuento un secreto?— Exclamando y con ojos interesantes mirándole—- es el fantasma de mi familia.
Napo: ¿Fantasmas, Oh cual original?
Padre: Una mente calenturienta tiene mí querida Eugenia, si la dejáis os propulsa como un caballo de carreras…
Eugenia: Algo de mi familia esta entre estos muros, y de vez en cuando cuentan sus secretos.— voz de misterio—-
Padre: —– Presumiendo—- Mi familia señores de esta villa y condes de Fuentidueña.
Eugenia: Y descendientes de Don Álvaro de Luna, como vos lo sois de Napoleón, mariscal de los ejércitos.
Napo: ¿Pero Don Álvaro, guillotina? , haciendo gestos de cortar cabeza. — mirando al padre—- ya sabe señor que mi país, la France, invento el sistema más utilizado después del parlamento…..la guillotina—–ríe con intensidad el y el padre—–
Eugenia: —Cortándoles las risas — Pero aquí pisamos sobre lugar mágico.
Napo: ¿Mágico, que interesante?
Padre: —-Llevándose las manos a una supuesta bola de cristal imaginaria—- mi hija tenia que haber sido zíngara, andaos con prestancia y cuidado excelencia, esta mujer cambia los rumbos.
Napo: Eso espero ilustre suegro, después de haber sido presidente príncipe de la segunda republica y ahora Emperador de nuestro restablecido Imperio—- con aires de presunción —- me convierten en el primer Frances que ha vivido en dos regimenes como Presidente y Rey —- haciendo gestos de grandeza—-
Eugenia: Si—- con aires de curiosidad—- cuando jugaba aquí de pequeña mis fantasmas me decían que estaría al lado de un gran señor.
Napo: —con risas— y os dijo que seriáis emperatriz de Francia ¿¿? …. Con mucha Grande, mucha
Eugenia: casi, casi me decían entre susurros vuestro nombre — el padre atiende y disimula frente a la conversación —-
De repente se oye música de Mozart—- el Réquiem —–
Napo: Sorpresa, la música que me acompañara en mi final.
Eugenia: No os pongáis trascendentes mi señor, o cuando sea la emperatriz solo recibiré a mis súbditos únicamente si bailan con relajo y frescura pues a los problemas con música los hago más digestibles —–frivoleando—
Padre: Riendo—Ya os dije Excelencia que os termina revolucionando la Corte.—afirmando convencido—
Sigue— Esta música es mi homenaje a su excelencia y a Alfonso VIII que por aquí habito y a mi antepasado Don Álvaro de Luna que seguro que en los siglos nos contempla.
Eugenia: Mis deseos son encontrarme con mi pueblo y que la gente hable, tengo ya prisa por empezar y hablar—-con rotundidad—–
Padre: ¿Daréis que hablar? —-escandalizándose—-
Napo: Que hablen de mi Reina y de su Emperatriz de los Franceses.
Eugenia: Española —-cara de convencimiento—- pero como no Francesa, Emperatriz Francesa.De Montijo por familia y de Fuentidueña por familia.
—– señalado un lugar de la iglesia—- Quiero Padre que cuando muera se ponga ahí, ahí debajo de la ventana “Eugenia de Montijo, Emperatriz de Francia, señora de Fuentidueña”
Napo: Así con orgullo, con grandeza, quiero ver a mi amada—
—–el padre asiente con resignación y deja paso a Napo—-
Napo: Pues marchemos, que el tiempo apremia y la France nos espera, debemos dejar la obra acabada para los siglos y la gloria de Francia y de España.
Padre: Y QUE VIVAN LAS DOS
Napo y Eugenia: PUES VIVAN.
Salen por donde han entrado sonando la novena o la tercera de Beethoven.
Voz en OFF: Queridos amigos, así os hemos relatados los hechos acontecidos, la vida esta llena de muchas casualidades, desde mi predilección por Cayetana, de la que muchos dijeron que fuimos grandes amantes, hasta los rumores en el pueblo sobre el final de la Duquesa. Añadiendo mis posteriores discusiones con Fernando VII, Rey que poco hizo por dar nuevos aires en una España destruida, empobrecida y esquilmada por las tropas Napoleónicas.
El tiempo trajo años después, que visitase esta iglesia una mujer Española, donde su familia ostentaban el Condado de este lugar, descendiente de Cayetana y hermana de la Duquesa de Alba de la época y que seria Emperatriz de Francia; seductora, inteligente y capaz de cambiar y sanear muchos usos y costumbres de la urbe Parisina.
En esas paradojas de la vida, otro Napoleón, príncipe y luego emperador como su famoso tío Napoleón que tanta controversia origino en España, quiso que la casualidad o mejor, el destino hiciesen el resto. Y como símbolo de esta historia, este lugar deja constancia de ello.
De mi poco mas os puedo contar, el Régimen como ya sabéis se volvió absoluto del todo y la Constitución de Cádiz paso al olvido , así acabe mis días en el exilio con mis dibujos negros y no regrese a España a la ermita de San Antonio de la Florida hasta 1919, donde hoy descanso.
Pero eso es ya otra historia, disfrutemos de nuestro conjuro Goyesco y demos pábulo a la imaginación para lanzar por los aires todas aquellas cosas que nos paralizan, hagamos pues una buena Noche Goyesca.
LAS NOCHES DE GOYA.
NOCHES GOYESCAS
En tres actos y un conjuro.
CONJURO GOYESCO. (Escena final)
Invocamos a las musas y a las ninfas de las artes, de las ciencias y de las letras-
A la belleza, a la Diosa Cibeles, a los hados de la naturaleza…. Al cuadro de la maja desnuda…… para que nos de fuerza para mantener nuestro interior siempre fresco.
A la independencia, al cuadro de Los fusilamientos del Dos de Mayo, para que siempre nos guarde de la tiranía, del horror y de la oscuridad que nos hace esclavos.
A la envidia, para que nos abandone y no nos condicione en nuestros actos y en nuestra vida diaria, para que no seamos miserables con los deseos de los demás…..Al cuadro de Duelo a garrotazos.
Al amor, mantenedor siempre de la rotación de la tierra, cenáculo de placeres y deberes, olfato de la buena salud mental, que nos abrace con equilibrio y que no sea motivo de intereses ni conveniencias…. Al cuadro de la boda y de la gallina ciega.
A la fuerza del poder positivo, a Júpiter y Venus a nuestro Sol, para que de la luz y cumpla con los ciclos y la misión de la vida, para que de buenos dirigentes comprometidos con su pueblo y su deber, sin nepotismo, ni vulgaridad ni ambición personal, ni otras debilidades…… Al cuadro de Saturno que devora a sus hijos. Y El Coloso
A la fiesta para que la armonía reine y el conocimiento venza a la ignorancia, la sabiduría ala estupidez, el ser antepuesto al tener……. Al cuadro del quitasol.
A la Justicia para que impere frente al atropello, al bien publico frente al interés individual, que la balanza nunca desequilibre ni nadie la distraiga, ni sea derrotada…………… Al cuadro del pelele y al cuadro alegoría de la verdad, el tiempo y la historia.
Al trabajo y al progreso, para que de la dignidad a todas las personas que forman parte de una sociedad, para que el deseo individual de vivir con futuro e independencia se cumpla…. Alegoría de la industria.
A la familia, la unidad y la esperanza en el grupo…. para que los vínculos construyan con fuerza y sean solidarios los mas fuertes con los mas débiles…….Cuadro de la familia Real.
Dante Alighieri, Cervantes, Shakespeare, Lope de Vega, El Greco, Pasteur, Mari Curi, Velazquez, Toulouse-Lautrec… a la memoria de todos los pensadores del mundo…….. Yo aquí os llamo hadas, ninfas y musas de los bosques para que hagáis que nutra en nuestras mentes estas fuerzas energéticas invocadoras…. Que no dejéis que el tiempo nos haga perder nuestros buenos deseos de cambio en nuestras vidas y de buenas sensaciones.
—– Finalmente los actores—- música de fondo—– recorren las mesas de los congregados.
EL SUEÑO DEL SEÑOR DE BELMONTE
JOSÉ MARÍA GARCÍA-CASTELLÓN GARCÍA-LOMAS
Actores: Popularmente conocidos como El Hermoso, la mal llamada La Loca, El Católico y el Señor de Belmonte.
A partir de ahora denominados como Felipe I (F), Juana I (J), Fernando Rey (FR) y Don Juan Manuel (DJM)
EDICIÓN JULIO 2014
ACTO I
La boda se celebra en Lille, el 21 de agosto de 1496. Música de corte, alegremente se divierten los jóvenes esposos Juana y Felipe al son del baile del faisán, típico juego alegre y algo erótico de tradición flamenca.
(Música de corte, sonidos, gritos, aplausos y vivas).
F.- Mi amada, cuanta alegría y felicidad me traslada vuestra belleza y vuestros ojos tan sinceros de pasión.
J.- Mi señor, cual hermosura es este feliz día, este feliz encuentro
F.- Levanto mi cáliz por nuestra felicidad, por tantos dones y placeres que esperan a nuestros Reinos y a nos.
Continúa el baile entre risas, algaradas y bridas haciendo constantes llamamientos al futuro de la pareja.
Pero algo va a cambiar… El Rey Católico tiene muchos planes, proyectos que se truncan uno a uno que harán del azar el protagonista de una nueva situación…
Seis meses después de su desposorio, muere el príncipe Juan, dejando a Margarita de Austria embarazada. Pocos meses después, dará a luz a un varón, el cual nace muerto.
La princesa Isabel, siguiente en la línea sucesoria, muere de parto. Su hijo, el infante Miguel, salva la vida y es el heredero a la corona.
Nace Leonor, la primera hija en Bruselas de Juana y Felipe.
El infante Miguel, heredero al trono de Portugal (por su padre) y Castilla-Aragón por sus abuelos, fallece a los dos años de edad. Juana da a luz al que será el futuro Emperador Carlos.
Inesperadamente, la infanta Juana y su consorte, Felipe de Habsburgo, pasan a convertirse en los aspirantes al trono castellano-aragonés.
Sin embargo, Felipe cuenta con un formidable valido, Don Juan Manuel, Señor de Belmonte, que había sido enviado por Fernando como embajador ante la corte flamenca, pero que se pasa al servicio de El Hermoso. Don Juan Manuel, perteneciente a la familia de los Manueles y emparentados con la Casa Real, rápidamente se entiende con Felipe El Hermoso.
Don Juan Manuel, personaje inteligente y hábil. Señor de Belmonte y de Cevico de la Torre y futuro alcaide de Burgos y de otros muchos lugares.
(Narra Don Juan Manuel).
Y ahora mi deber es relataros tantas aventuras y desventuras. Dejadme, amado público, que os cuente lo que veo y lo que opino y, como el mundo es mundo, siempre ha sido inyectado de Amor y Poder, desde la antigua, Grecia y Roma, ambos componentes han movido las mentes y corazones de homes e féminas y han sido foco de intrigas, pasiones y bajos instintos.
Deciros que Felipe no ceja en sus devaneos amorosos con otras damas de la corte y no corte (con gracia).
Él es hombre de mediana estatura, de piel blanca y sonrosada, facciones simétricas, labio belfo, mofletudo, gran nariz, cabello largo y cuerpo bien proporcionado, al que al ver el Rey de Francia exclamó “He aquí el hermoso Príncipe “(tono socarrón y de admiración).
De mi futura Reina Isabel deciros que está poseída de pasión, necesitada de amor terrenal y es generosa con los temas mundanos. Ella es espíritu en cocción, si me permitís esta licencia.
(Comienza narrando Don Juan Manuel)
Los frecuentes coqueteos de Felipe irritan sobremanera a Juana quien, presa de los celos, no duda en espiar cada movimiento de Felipe, llegando incluso en una ocasión a agredir con un peine a una dama sospechosa de ser una de las amantes de su marido.
DJM.- Soy, para sus distinguidas personas, confidente, asesor y hasta confesor de nuestro Felipe I, pero dejadme que esto lo relate más adelante, porque de intrigas y luchas creo que bien aviados vamos a ir y serán el motivo de estas reflexiones que hoy aquí nos convocan.
ACTO II
(Entra en escena Fernando El Católico).
FR.- Austero, torcido en la moral, contundente… De mí se dice esto, multiplicado por mil por mis enemigos… Pero permitidme que os cuente…
Sólo son calificativos o descalificativos. Dios sabe de odios y ambiciones.
Creo que por lo que respecta a la moral permitidme que lo califique para la vida privada de mis súbditos, por los que yo velo como rey con mi más cristiana pulcritud, pero para lo público no existen límites que condicionen a los medios y menos a los Estados (comentario con tono de hipocresía).
Sé que por Europa circula un libreto, de un tal Maquiavelo, que dice parodiar las torticeras acciones que de este oficio de rey se ocasionan…
Son todo habladurías cicateras de los deseos de poder de tanto oportunista capaz de codiciar tantos esfuerzos de la Cristiandad.
Mas qué queréis que os cuente de mi yerno de Flandes.
Dejadme que me carcajee (risas). Es serio, después de levantar la mano contra los enemigos de la Cristiandad, que como Rey Católico tenga que escuchar que se le denomina entre la Corte y el pueblo como el Príncipe Hermoso y que maneja a discreción movimientos extraños semejantes al ave faisán (Imita con las manos y cadera) … ¡Ah!, y además compite al juego de la
pelota… ¡¡¡Para esto se unió Castilla y Aragón!!!
(exclamación y pega un salto).
De mi hija… Muy cuerda no anda. Su abuela materna ya deliraba. La abuela portuguesa daba alaridos cada vez que recordaba al Condestable Don Álvaro de Luna… ¿Posesa de amor y de odio?… Nunca lo supimos. (se lleva la mano a la sien, dando vueltas el gesto imitando a un loco).
Pero pensad que con estos ingredientes a mi reino no lo voy a convertir en un festín, como si de la Roma de Calígula se tratase… ¡¡¡Por menos cayeron civilizaciones!!!
Escena en Flandes.
Entra Don Juan Manuel contraído y lleno de preocupación.
DJM.- ¡Mi Rey! ¿Sabéis que la contrariedad nos ha jugado mala estrella?
F.- Reponeos, tranquilizaos y contadme sin tanta inquina, querido Don Juan Manuel.
DJM.- Bien sabe que desde que mi señor y mi señora fueron proclamados Príncipes de Asturias y de Gerona, el Rey Fernando no ceja en su empeño de anular cualquier intento de que mi señor se convierta en rey.
Además, desde que el Rey Fernando enviudó, ha enloquecido en sus estrategias siempre tan torticeras.
F.- De Fernando espero todo, pero no es tan fácil para él mantener Castilla. Bien sabe Dios que las cosas van a cambiar. Os digo Juan Manuel que una nueva etapa se abre pronto con Castilla, Aragón y nuestros Reinos Europeos, que algún día también serán del todo distintos. El Reino necesita abrirse a los aires renovadores flamencos y unirse a la gloriosa fama caballeresca e hidalga de Castilla.
DJM.- Pero, mi Rey…
F.- ¿Decidme?
DJM.- Me temo que he interceptado a un espía del Rey Fernando que ha logrado convencer a vuestra esposa para que confíe la Regencia en él.
F.- ¿Será posible?
DJM.- Juana se muestra cambiante, si me permitís Majestad. El amor se torna en odio, vuestros devaneos producen en la joven Princesa deseo de revancha incontrolada.
F.- ¿Será posible? ¡¡¡Qué no sepa el futuro que la espera!!! Por Dios que para mí será mi Reina, pero en manos de su padre parecerá sólo un esperpento. Cuantas rentas vengan de las Indias, cuantos maravedíes se recauden, no dudará mi suegro en convertirlos en máquina de guerra para su
particular batalla con los franceses y los estados italianos que tanto anhela. El Rey Fernando ve en los demás los mismos peligros que él representa. Sus maniobras son propias de una mente candescente (sube el tono de voz).
DJM.- El espía Cochinillos, así llamado, fue interceptado y
convenientemente interrogado. Estad tranquilo, Alteza… Se me ocurre, Príncipe, que la nobleza tan humillada por Fernando estará deseosa de los preces que mi Rey les puede ofrecer para ganar el suficiente apoyo para gobernar.
F.- Hábil sois, Don Juan Manuel, y como tal marchad a Castilla con el fin de preparar mi viaje antes de la coronación. Hablad con cuantos tengáis que hablar, cuidad de no desvelar en nada y pensad que de todo cabe en la mente de mi suegro… Sobre todo, si los planes no los decide él, los oídos y las lenguas abundan y hay veces que no tienen cuerpo pero sí veneno…Sólo recordad que de mi primera visita a Castilla rápido tuve que volver. No creo que fuese mi obsesión, pero por doquier veía la mano de
Fernando, mi suegro, preparada para tender alguna trampa.
DJM.- Marcho a Castilla, pero permitidme que os recomiende que pidáis apoyo a vuestro padre, el Archiduque, para que os acompañe un poderoso ejército de pacífica compañía (con sorna) … De la nobleza y el clero yo me encargo y veréis que con éxito…
ACTO III
(Comienza narrando Don Juan Manuel)
Y efectivamente… 1505. En Toro, Fernando El Católico consigue que las Cortes de Castilla le otorguen la administración del Reino.
Además, para ello, cuenta con la cláusula existente en el testamento de su difunta mujer, que hacen referencia a Juana (las malas lenguas de la Corte dicen que Fernando no paró hasta conseguir esta declaración de Isabel la Católica).
Ante la ausencia de la princesa Juana, que se halla con su marido en Flandes, convence a los procuradores sobre la falta de capacidad de ésta para el gobierno.
Al mismo tiempo intenta desesperadamente acordar el matrimonio con Juana, denominada la Beltraneja, que sufre un triste recuerdo de la época de la disputa de la Corona con los futuros Reyes Católicos. Juana vive
triste y humillada en Portugal y declina el ofrecimiento de Fernando. Pero consigue el matrimonio con Germana de Foix haciendo un guiño sin igual a su irreconciliable enemigo francés y en busca de un heredero que
vuelva a convertir Aragón en un Reino al margen de Castilla.
Organiza el desprestigio de su hija, de la que sólo siente el estorbo que supone su marido El Hermoso, «… habiendo sido informado particularmente de la enfermedad de la dicha reina Doña Juana».
Felipe reacciona ante las maniobras de su suegro. Aconsejado por el Señor de Belmonte, Don Juan Manuel, envía cartas a los procuradores y nobles españoles, informándoles de la buena salud de su esposa la cual
está deseando ponerse al frente de sus súbditos.
No le hace falta mucho para convencer a la nobleza española, puesto que ven una ocasión inmejorable para recuperar privilegios perdidos ante Los Reyes Católicos.
Pero, ante todo, lo más urgente es su traslado inmediato a Castilla.
Y para hacerlo con toda la solemnidad y el lujo de Los Habsburgo, reúne una impresionante flota de cuarenta navíos cargados con todos los tesoros de la familia.
Pero la fortuna no le acompaña. Una tormenta causa estragos en dicha flota cuando se dirigen a España, perdiendo gran parte de su fortuna y obligándole a buscar refugio en las costas inglesas.
Una vez repuesto, continúa el viaje intentado evitar a toda costa el encontrarse cara a cara con su suegro.
Así, el 26 de abril, desembarca en La Coruña. Tras esperar
pacientemente a contar con el apoyo de los nobles y con la seguridad de tenerlo especialmente del Cardenal Cisneros se produce un gran recibimiento. Felipe marcha a Valladolid, donde se encuentran reunidas las Cortes.
Mediante la Concordia de Salamanca, se acuerda el gobierno conjunto de Fernando el Católico, de su hija Juana y de Felipe de Habsburgo.
Sin embargo, las malas relaciones entre él (apoyado por la nobleza castellana) y su suegro, hacen que éste renuncie al poder en Castilla para evitar un enfrentamiento armado.
Abandonado por todos y a cambio de cuantiosas compensaciones económicas, mediante la Concordia de Villafáfila, Fernando firma un documento reconociendo la incapacidad de su hija Juana para gobernar (es la última señal que Fernando marca en su hija Juana), Fernando se
retira a Aragón y Felipe es proclamado Rey de Castilla.
Seguidamente, marcha a Valladolid para ser coronado.
Pero las dudas de algunos nobles y la negativa de los procuradores consiguen que tenga que hacer la entrada en la ciudad junto a su mujer.
El 12 de junio, las Cortes Castellanas reconocen a Juana como «reina verdadera y legítima sucesora y señora natural propietaria de estos dichos reinos, … y al dicho señor don Felipe, nuestro señor, … por rey verdadero e legítimo señor como su legítimo marido».
De esta forma se convierte en Felipe I de Castilla, y en la persona que lleva realmente las riendas del poder, dada la incapacidad de su esposa para manejar fiablemente los asuntos de Estado.
(Continua Don Juan Manuel)
Sólo deciros que, bien tentado por el Rey Fernando, fui con el Señorío de Ceínos, pues es lugar de la honrosa Orden del Temple, ya desaparecida, como lo son Cevico y mi amado Belmonte. Pero a Felipe Rey me debo y confianza no traicioné… Y este humilde narrador que os habla, Señor de Belmonte, no quiere dejar esta oportunidad de contar que, entre todas las argucias e intrigas, aunque fiel a mi Rey, también tentado fui…
ACTO IV.- Del viaje que emprendemos hacia Belmonte
(Narra Don Juan Manuel)
Nuestra visita a Belmonte era para mi una gran satisfacción, poder enseñar a mis señores las estancias de mi querido Señorío de Belmonte, mi amado castillo familiar. Además, es el lugar donde con tanta ilusión he comenzado las obras de lo que será mi descanso final, una capilla funeraria que guarde con celo mi secreto y mi pasar por este mundo.
Iniciamos nuestra marcha con una visita al Monasterio de la Santa Espina, donde salen a saludarnos el abad y los monjes, visitando el sagrario y la capilla nuestro Rey Felipe I y orando ante la custodia que guarda la Santa Espina.
La jornada continúa con una estupenda batida de caza en los Montes Torozos, con piezas magnificas de jabalís, ciervos y liebres.
Durante la caza me quedo rezagado con la Reina y comienza una interesante conversación.
J.- Vos Juan Manuel sois hombre de confianza de mi esposo. ¿Habéis visto cuantas dificultades nos han traído estos tiempos?
DJM.- ¿Dificultades Majestad? Pienso que estas malas estrellas del destino se convertirán en éxitos para que el gobierno sea un paseo de éxitos para vuestros Reinos.
J.- Prefiero pensar en trastornos del destino, mas permitidme lasconfidencias (exclamando el deseo de una conversación sincera).
DJM.- ¡Por Dios, mi Reina! (afirmación de por supuesto, deseando escuchar).
J.- Vos sois el mejor valido y confidente de mi esposo, él os ha honrado con reconocimientos, haciendas y el preciado Toison de Oro tan valioso en la familia del Rey…
DJM.- Perdonad Majestad, ¿dudáis de algún hecho que os turbe, quizás?J.- Dudo de si éste es el lugar y el sitio que nos reserva la Historia.
DJM.- La Historia está hablando… Castilla quería el cambio, habéis sido aclamados y proclamados por los nobles, los consejeros y principales de Castilla… Y sobre todo por el pueblo (alto y con entusiasmo) … Pero… ¿De qué dudáis? (pregunta con tono de poderosa intriga).
J.- Dudo si el azar nos ha puesto aquí y nuestro sitio es otro. Mis hermanos eran los elegidos del destino… Pero el Señor se los quiso llevar… Y después a mi sobrino Miguel, futuro Rey… (emoción y voz entrecortada) ¿Se truncaron todos los planes, el destino…? No sé…
DJM.- No os aflijáis señora, el destino no es caprichoso, por el contrario es sabio y consecuente y ha querido que seáis vos y D. Felipe los Reyes de los Estados más grandes y prósperos de nuestro mundo y la principal fuerza de la Cristiandad.
J.- Mas mi padre me ha hecho dudar de todo. Le he observado desde pequeña. Nada se le tuerce, es hombre de inmensa habilidad. Algo me hace dudar (reflexión). Yo acepto reinar junto a mi señor Don Felipe, pero del gobierno no sé si seré lo que mi pueblo espera de mí.
DJM.- Señora, vuestro corazón clama y vuestra razón exclama, la razón y la pasión está en vos como está en vuestro pueblo de Castilla. Intuyo grandes sorpresas.
J.- ¿Qué aventuráis?
DJM.- Que de amplias ideas está deseoso nuestro pueblo de ver en sus gobernantes, y mis Reyes son poderosos emprendedores. Creo que sois, si me permitís señora, generosa en mente, pues, no en vano, la vida ha sido dura con vos y a veces caprichosa con vuestros sentimientos…
J.- Sois optimista y halagador, Don Juan Manuel (especial énfasis al mencionar su nombre).
(Voz en Off de Don Juan Manuel)
Algo interrumpe nuestra conversación. La caza ha finalizado y antes de que sea tarde debemos intentar poner rumbo a nuestro destino. Es verano y la noche será mejor pasarla en Belmonte.
Ya en Belmonte, nuestro Rey se maravilla ante la Torre del Homenaje…
F.- Representa la esencia del vigilante de los Campos de León y de Castilla y el espíritu grande de mis Reinos.
Es ya tarde de un calor sofocante de verano y nuestro Rey toma asiento de mis estancias de este castillo. Ante la gran chimenea descansa después de un gran día.
Durante estos dos días en Belmonte, noté en nuestro Rey Felipe sus amargas ideas de los propósitos expansionistas de su suegro y de sus miedos a que las disputas sobre las Indias no permitan a Fernando renunciar a influir sobre Castilla y a perder Aragón en manos de un nuevo sucesor flamenco, aunque Castilla haya reafirmado a los nuevos Reyes.
La estancia en Belmonte era muy agradable para mis Reyes, pero nuevamente los planes se alteran. Debemos volver a Valladolid y de allí a Burgos. Un capitán acompañado de varios soldados venidos a Belmonte, informan a Felipe I de que el Rey Católico ha iniciado la marcha hacia Nápoles ante una supuesta rebelión.
Algo frío recorre nuestro cuerpo. Era cierto que con la marcha del Rey Fernando las intrigas, las conspiraciones, las guerras de poder y un desenlace de enfrentamiento civil de nuestro pueblo, iban a desaparecer.
El terreno queda libre. Ahora es el momento de Felipe y de Juana. Una nueva etapa se inicia. Las dudas que se han creado podrán desaparecer rápidamente.
ACTO V.- Burgos y desenlace
(Narra Don Juan Manuel)
Quizá el verano menos caluroso será propio para hacer los planes futuros de Estado. En el viaje a Burgos no pierdo ocasión de plantear proyectos.
Felipe receptivo, ambicioso como joven Rey que es y en proceso de borrar de su mente épocas pasadas. Juana esquiva, preocupada como una adolescente, con la mirada de su esposo a la que parece buscar de manera constante para leer en él o mejor descifrar su amor.
(Voz final, reflexión)
Lo que desde aquí sucede es de todos conocido, amado público, no por casual y sí por extraño: nuestro Rey atlético y aficionado al juego de pelota y a la caza, acepta el reto del juego y al terminar bebe agua fría.
Después de la jornada cae enfermo de fiebres altas y su aspecto cambia de color, se tuerce su hablar y su pesar, y en un desenlace al quinto día concurre en muerte, sin poder hacer nada los médicos y doctores venidos de muchos lugares…
Poco más puedo añadir a tan magna tragedia, el destino o la mano del destino. Muerto nuestro Rey las cosas van a cambiar. Juana embarazada sólo da muestras de obsesión, de pena y es un alma errante de tristeza que no asume la ausencia del amado, y de embarazo avanzado en soledad, cual alma en pena buscando cobijo y soledad por Castilla, va con su séquito fúnebre.
Quiero contaros que este vuestro Señor de Belmonte, que todo esto os relata, ha tenido que marchar de Burgos vestido de fraile para disimular mi presencia y que, ante la incertidumbre que produce el vacío de Estado por la muerte de nuestro Rey, los partidarios de Fernando han tomado posiciones.
Os confieso que he salido de Burgos por el temor a ser detenido, pues de Fernando a mí me esperan las mayores desdichas. Adiviné en su mirada, cuando nos encontramos en Villafáfila apenas hace unos meses, que el rencor hacia mí podía llegar y de rencor los peores augurios pueden venir.
En Castilla y en Flandes son muchos los que ven detrás la conspiración y muchos de los grandes hombres sospechan que algo ha pasado que nunca se sabrá. Todos callan e incluso el dedo señala a ciertos personajes que ese día allí estuvieron, con mi Rey Felipe, jugando a la pelota y departiendo animadamente y que sin escrúpulos alguna orden cumplieron (al menos, en la conjetura del desenlace mi obsesión no me deja un minuto de paz ¿Qué ocurrió?).
Éste, ya vuestro narrador y amigo, quiere sólo contaros que a Flandes corrí a refugiarme y deciros que me buscaron y encontraron. Así fui apresado y encarcelado.
Todo mi proceso adulterado es en el fondo basado en mi devoción a mi Rey Felipe I.
Mis consejos y mi esfuerzo por servir a los “auténticos Reyes por las Cortes elegidos y reconocidos”, a prisión me han llevado.
¡Qué años de soledad y tristeza y de recuerdos pasé en prisión!
Mas de Castilla me llegan noticias… Nuestra legítima Reina está recluida en Tordesillas, dícese por mal de amores, dícese por extraños comportamientos, Fernando, su padre, allí la tiene confinada. Yo que la conocí de su generosidad doy fe y de sus deseos de silencio para no hacer daño a nuestros Reinos. El Cardenal Cisneros de regente o, mejor, de representante de Fernando…. El Católico (exclamando con sonrisa).
El Príncipe heredero y el futuro Carlos I, reinará y será el nuevo emperador del Sacro Imperio de Hispania a Flandes, de la Germania a Nápoles y Sicilia.
Yo fui liberado y habilitado e incluso agasajado. Carlos I me envío como embajador a Roma y otras responsabilidades de Estado.
Enorme confianza para alguien que años ha estado privado de libertad, ¿no creéis?
Lejos de mi amado señorío, de mi castillo, de Belmonte y de mi capilla, para la eternidad abandonada por el este final.
Y esto os lo cuento hoy, pues los años y la memoria aflojan el pensamiento y el recuerdo hace que sin odio y sin rencor saque mi conclusión.
Mas el futuro será feliz si de buen pasado recordado…
Pero… ¡Silencio!
Sois el pueblo quien más con la razón y menos con la pasión iluminaréis la verdad para el futuro…
© José María García-Castellón
Nos gusta celebrar los libros
Celebrar los libros es celebrar la curiosidad, la imaginación y la creatividad.
POR SUS TUMBAS LoS CONOCERÉIS
PERSONAJES DE VALLADOLID Y PROVINCIA QUE CAMBIARON LA HISTORIA
Territorio de experiencias
Descubriendo Valladolid por sus tumbas
Programación Rutas Culturales Por sus Tumbas los Conoceréis – 2020
Recuperando las señas de la historia antigua, el medievo, los caballeros, las órdenes militares, la aventura de las Indias, la Guerra de la Independencia y por supuesto las tumbas de ilustres personajes de nuestra Provincia en el año 2020.
RUTAS POR LA PROVINCIA DE VALLADOLID «por sus tumbas los conoceréis» – 2019
Rutas basadas en el libro escrito por los autores José María García-Gastellón y Jorge Vijuesca




